20feb13

Quiso la casualidad (“quiso el destino”) que la infelicidad y yo nos reencontráramos, después de algún tiempo. Así que

Hola, ¿cómo estás?


16jul10

Qué difícil es el mundo para los gatos. Si no los pisa un coche, se pelean con otro gato, los mata el sádico del vecino, los agarran siete perros hambrientos en la puerta de tu casa… Hasta ahí llegaba la historia hace tres días, el borrador debe estar por ahí. Y seguía con que si esos perros agarraban a mi Micho, los mataba con mis propias manos. Que no me importaba que sean criaturitas de Dios, que los gatos la tienen más difícil y que por lo menos en este barrio no van a hacer mierda ningún gato más, como le pasó al negro, el gato negro del que no sabemos más nada aparte de que mi Micho y el gato del sádico del vecino lo echaron del fondo de mi casa.

Pero Micho se enfermó. En estos últimos dos días empezó a dormir más que de costumbre, a andar rengo, quería comer pero no comía, quería agua pero no tomaba, ni aunque le mostrara cómo lavaba el platito especialmente para la ocasión. Y ayer ya babeaba y no se levantaba de la silla, así que hoy temprano lo llevamos al veterinario. Claro, ojalá fuera tan fácil, porque desde que babeó hasta que lo llevé al veterinario até cabos y busqué qué podría pasarle en internet. Dios obra de maneras misteriosas: le da internet a los psicóticos. Y los psicóticos van y buscan qué puede ser y se encuentran con que no puede ser nada alentador, si tu gato no come y encima babea, andá preparándote. Bueno, algo sé de eso, porque antes de Micho tuve a Pilu (tuve = disfruté su compañía) durante dieciocho años y pasé todo el último año preparándome. Así que lloré toda la noche y me imaginé los escenarios posibles, todos malos ellos, hasta que me dormí.

Ahora estoy escribiendo esto, Micho no se murió. Tiene una llaga (no vengan a este blog buscando fotos de llagas, manga de putos), provocada por algo viral o por una úlcera. El veterinario le dio una inyección y le cambiamos el alimento, pasando del segundo más caro al más caro del mercado, porque io lo valgo, parece decirnos. Comió mucho, tomó agua, hizo pis en el fondo (Micho es un gato salvaje, digamos, para resumir: vivió tres años a la intemperie y luego descubrió mi casa y los diferentes modos de entrar a ella por la fuerza)  y ahora está durmiendo en la silla. No está recuperado, soy pesimista, diría que quedó medio gagá. No sé si se va a recuperar, sobre todo después de leer tantas pálidas en internet.

Así que en eso estábamos, en que qué difícil es este mundo para los gatos: si no los pisa un coche, se pelean con otro gato, los mata el sádico del vecino, los agarran siete perros hambrientos en la puerta de tu casa o se enferman de algo dentro de todas las enfermedades que pueden sufrir. La vida del gato es una vida llena de riesgos; en su casa son reyes, pero afuera le tienen que tener miedo a todo…


16feb10

Ay Dios, si tuviera que resumir mi vida diría que todo tiene que ver con “no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”. Todo, pero todo lo que me pasó en mi vida adulta toca esa arista del tiempo. ¿Por qué motivo intrascendente me estoy lamentando hoy? Porque tengo dos pilas de apuntes, una a mi izquierda y otra a mi derecha. A mi izquierda, Tecnología 2; a mi derecha Física 2. En el medio, yo y mis pocas ganas de estudiar. Corriendo a mi alrededor, el tiempo, motor de la vida al cual le funciona mal el árbol de levas. Y en mi conciencia, una voz que dice “a ver si te ponés a estudiar vos”. No, en realidad ese es mi papá que pasa por ahí y me ve procrastinando.

Miro preguntas de finales y me pregunto a mí misma cómo cornos hice para aprobar esas materias siendo que ahora casi no hay nada en mi memoria sobre los temas que tengo que estudiar ¿A eso le llaman aprender? ¿Esa es la forma en que yo aprendo? Estas cosas me superan.


04feb10

Qué bárbaro, estoy mirando el partido y va a dos a cero a nuestro favor. Termina el primer tiempo, me voy a dar una vuelta, me hago un frappuccino y cuando vuelvo está 3 a 2.

La receta que encontré para el frappu es así:

2 tazas de café express (yo no tengo ninguna máquina, lo hago a la antigua con la cafetera de aluminio)

1/3 de jarra de la licuadora con hielo

1/3 de jarra de leche

Azúcar (a gusto)

Esencia de vainilla

Pueden complementar con crema chantilly si quieren aumentar la glucosa a niveles desorbitantes, o con cacao o canela los más cautos.

Si me preguntan, todavía estoy en fase de experimentación, así que no puedo decirles que es la mejor receta, simplemente es la que encontré.

Qué bárbaro, no sé cuánto va a durar, y en algunas cosas es molesto; ayer, por caso, todos los canales estaban dando la conferencia de prensa de Cristina y el 7 estaba pasando no sé qué partido intrascendente (:P) pero igual es rarísimo: un jueves a la tarde, un partido de River por televisión.


Empecé este blog para escribir sobre cualquier cosa y durante un tiempo los temas fueron bastante variados. Con el correr de los meses (y años, ouch), todo empezó a girar en torno de la hipoacusia. No es casualidad, a medida que iba a haciendo más cosas me empezaba a chocar con más paredes, o me pasaba algo que me remitía a los porrazos de mi infancia y juventud. Hasta que se volvió una cosa casi monotemática, lo cual no era mi objetivo. Por eso he creado otro blog (sí, otro blog)  para hablar específicamente sobre el tema:

Diario de una hipoacúsica

La idea empezó acá, y me llevó todo este tiempo empezarlo. Al final, ahí está, tiene tres post y tendrá muchos más. Joven, toda una vida por delante.


04ene10

Como anécdota nomás, quería contar que hace más de dos años que tengo el carnet de obra social vencido y pude atenderme sin problemas hasta hace un mes y medio, nunca me dijeron nada. No sé quién es peor: yo, que ni me gasté en renovarlo en todo este tiempo o la gente que hace el laburo administrativo en mi obra social, que en dos años que me atendí no miró jamás la fecha de vencimiento que figura en el carnet.


Un post

29dic09

A ver, vamos a escribir un post. Dale, escribamos un post. Un post. No, así no vale. Bueno, me pongo seria, pensemos en un post. Hagamos brainstorming. ¿Brainstorming? Nooo, odiamos el brainstorming, ¿no te acordás? No es cierto, no lo odiamos. Pero más o menos, me hace acordar a cuando no se me ocurría nada en diseño. Verdad… tampoco odiamos pensar para diseño. Claro, más bien quisiéramos amar las vacaciones, aunque nunca dejemos de pensar. Estábamos en que hay que escribir un post. En realidad no es obligatorio, pero ¿28 de octubre? Eso es demasiado tiempo. Sí, es demasiado. ¿Te acordás cuándo lo abandonabas por un tiempo y te preocupabas por eso? Ja, sí,  van cambiando las prioridades.

Escribamos un post, corrió mucha agua bajo el puente en todo este tiempo. Eso, volvamos con todo. Renovados, con nuevas críticas a alguna cosa, algo de que quejarse, algo que odiar o no soportar. Hablemos de política, ¿hace cuánto que no hablás de política? ¿Te acordás cuando posteabas las notas que te gustaban, te acordás cuando te leías todo el Página sin aburrirte? Me acuerdo, me acuerdo, la gente cambia. No tanto. Bah, la gente cambia pero la esencia permanece, ¿no era así? Algo así… Pero mejor hagamos un post.




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